Breve mensaje de amor ecosexual

Beth Stephens y Annie Sprinkle son dos artistas y performanceras enamoradas. Tuvimos la fortuna de contar con su participación durante la segunda edición de MICGénero. Para nuestra campaña del Día internacional de la mujer, les pedimos que escribieran sobre su experiencia en la muestra y nos mandaron este breve mensaje que queremos compartir con ustedes.
As feminist ecosexuals we were thrilled to be part of MICGénero!! We were especially thrilled that our film was shown in the Women’s Museum in Mexico D.F. and that it was part of the Intervention in the D.F. and Chiapas prison as part of the programming against violence against women. Viva la MICGénera and Viva la Mujers!!
Lots of love,
Beth and Annie
beth y annie
Aquí el trailer de su película, una historia de amor ecosexual.
La Tierra es nuestra amante. Estamos loca, apasionada y completamente enamoradas de ella. Todos los días afradecemos esta relación. Decidimos colaborar con la naturaleza para crear una relación más mutua y sustentable. Por eso la tratamos con respeto, cariño y afecto.
– Beth Stephens y Annie Sprinkle
Conozcan más de su trabajo en http://goodbyegauleymountain.org/ y en http://sexecology.org/

Caracoles, el orgullo glam de la naturaleza

Soy Cecilia Beaven, artista visual mexicana de 28 años. Prefiero se me considere un caracol confundido que una mujer exitosa o emprendedora. La mayor parte del tiempo no tengo idea de lo que estoy haciendo, no tengo presente la idea de éxito y ser mujer no es algo en lo que piense mucho, porque soy y ya. Tal vez no suena a lo que quieren escuchar, pero lo crean o no es muy reconfortante.

Pero sí, soy mujer y tengo un día que no me encanta. Entiendo que el mundo no funciona como debería y necesitamos recordarle a un montón de gente que todos valemos lo mismo, pero ¿no es triste tener que hacerlo?

¿Necesitamos este día? Yo soy mujer diario y no significa mucho para mí, ni para bien ni para mal. O naces hombre o naces mujer, es como tirar un volado. Y un volado no significa nada a menos que antes de tirarlo le hayas asignado un valor a las caras de la moneda. Por mucho tiempo y en muchos lugares –y hoy en México– la cara de la moneda marcada como mujer ha representado perder la apuesta: ser débil, tener menos posibilidades para elegir qué vida llevar, tener la misión de procrear, ser quien no discute y quien se deja. En México estamos llenos de eso, de apuestas perdidas que muchas veces representan vidas miserables, otras veces insuficientes o limitadas en distintos grados. Gran parte de la gente en nuestro país tiene en la cabeza un montón de ideas de lo que un hombre y una mujer tienen que ser. Tal vez sí se necesite este día…

Una mujer tiene que verse de una manera, tiene que hacer ciertas actividades femeninas, tiene que tener hijos y cuidarlos (con esposo, obviamente), tiene que ser amable y dulce, debe tener el pelo increíble, verse bien siguiendo un modelo de belleza que ella no decidió, y un largo etcétera. En mayor o menor medida, las mujeres en México siguen (¿seguimos?) una o varias de estas ideas, se cuestionen o no.

Ser mujer representa para mí un hecho biológico que es una más de las azarosas condiciones que representan mi vida. Tengo senos, útero, hormonas que me enloquecen de vez en cuando y podría tener un bebé dentro de mí (si no me hiciera pensar en los “Engendros del mal” de Cronenberg). Pero ser mujer también representa para mí una rareza social. En muchos ámbitos de la sociedad de la que soy parte ser mujer representa limitantes e ideas preconcebidas con las que no sólo no estoy de acuerdo, sino que me dan repele.

 

 

No encajo en el estereotipo de mujer mexicana, no tengo los 3 hijos que corresponden a mi edad, no uso tacones, tengo el pelo corto (o me dicen chavito o creen que soy gay), no estoy casada ni es mi ilusión u obligación casarme, no me mantiene un hombre, no me junto con mis amigas a pintarnos las uñas, no tengo vocecita y no me siento menos que nadie (tampoco más).

Pero sí soy mujer, otro tipo de mujer, y me gusta que no tengo que preocuparme por tantas cosas. Soy lo que escogí ser, artista y persona independiente, y mi naturaleza no determina mi papel social. El día de la mujer me hace pensar en que soy un caracol muy afortunado y con suerte un ejemplo para que otras personas no se sientan determinadas por su sexo.

Cecilia Beaven

El Día internacional de la mujer, Google y el dilema de la representación

¿Por qué celebramos el Día internacional de la mujer? Quizá debemos empezar por decir que no es una celebración (o por lo menos no una convencional) sino la conmemoración de la lucha por los derechos fundamentales de las mujeres. El hecho de que estos derechos aún no sean garantía en la mayoría del mundo no es causa de celebración, es causa de reflexión y, en el mejor de los casos, de acción. Recuerdo que hubo pocos años, pero los hubo, en que mi padre, despistado y bienintencionado, le llevó flores a mi madre el 8 de marzo. Mi madre las recibió y preguntó, un tanto desconcertada, qué quería decir ese día para él. Si hubo respuesta no la recuerdo, pero el acto que cualquier otro día hubiera sido una linda y simple demostración de amor, ese día significó ignorancia. El día de la mujer es recibido con ignorancia generalizada, un día de San Valentín que las mujeres solteras también pueden celebrar. No se trata de un fenómeno personal, el malentendido de un único hombre: es una mayoría aplastante.

La interpretación arjonesca del día de la mujer no es, en sí, dañina, pero es una demostración del vago entendimiento del propósito de este día. Otra muestra de esto es el video del doodle que Google colgó en su página de inicio en conmemoración del Día de la mujer. (Aunque definitivamente mejoró a comparación del doodle de 2012 con flores y colores pastel)

google-doodle-international-womens-day

Se trata de un desfile de mujeres anónimas que por su vestimenta aparentan importancia y éxito (en la definición más común de batas blancas y trajes sastres), retratan profesiones normalmente asociadas con lo masculino (boxeadoras, futbolistas, bomberas) o son la viva imagen de su etnicidad y exotismo (lo cual genera una idea de globalización y multiculturalidad que no trasciende el impacto inicial de ver a una mujer con turbante). Todo esto con una clara intención de representar a las mujeres reales del mundo y ser incluyentes. Aunque quizá sea posible reconocer a algunas figuras públicas o de la política mundial, como la presidenta de Lituania Dalia Grybauskaité, su aparición es fugaz y el mensaje no es más que un “feliz día de la mujer” en varios idiomas. No sabemos ni quiénes son ni qué opinan, o al menos no en este video. Un poco de investigación arroja nombres de la talla de la activista de educación pakistaní Malala Yousafzai y  Camila Batmanghelidjh, fundadora de Kids Company y place2be. Es un poco triste que entre las mujeres más reconocidas de todo el video se encuentre Dora la exploradora que, aunque en idea es lindo incluir a una caricatura chicana, roba demasiada atención (además de que es extraño poner un personaje de ficción a la par que una gran cantidad de mujeres reales). En lugar de humanizar a la caricatura, la presencia de Dora caricaturiza a las humanas.

Ryan Germick, el líder del equipo encargado de hacer los famosos doodles dijo: “El Día internacional de la mujer es un tema muy difícil. ¿Cómo resumir lo que las mujeres representan en un gráfico?” Creo que el error es justo ese: querer representar a todas las mujeres, como si fuera posible. Sin embargo, la pregunta de por qué importa este día y para qué sirve se queda en el aire. En lugar de eso, tanto Google como muchas otras instituciones y personas, intentan comprimir a la mitad de la población mundial en un día y decir: “Las mujeres también hacen cosas importantes, ehh”.

Radhika Sanghani escribió en The Telegraph UK: “Después de tres meses de arduo trabajo [Germick] y su equipo crearon una ilustración de 26 mini cromosomas (y uno gigante) en los colores de Google para representar a todas las mujeres del mundo. Auch… ¿de verdad se puede reducir a las mujeres a eso?”

Hipatia Argüero Mendoza

Fuente: http://www.telegraph.co.uk/women/womens-life/10682377/Google-doodle-International-Womens-Day-flummoxes-doodlers-who-opt-for-27-female-chromosomes.html